Hoy os escribo de una ciudad de ensueño, de mi ciudad, Córdoba, y de un lugar al que no podéis dejar de venir a visitar cuando esteis en ella… El Palacio del Bailío…
Inmensa Córdoba en sus paseos cargados de color y olor a azahar; inmensas su calles decoradas con aire andaluz, flores de primavera y mosaicos de piedra; inmensa su rivera a los pies del Guadalquivir, alimento de sus pasiones ibéricas de fuerza y de raza.
Córdoba hermosa… sus caminos nos adentran en calles cargadas de orgullo, misterio y romance. Ciudad de honores históricos, en el mundo entero conocida. Dicen del que vino que la hizo su razón de celo y así la vivió…y del que marchó, que sufrió la melancolía del que la dejó y nunca la olvidó.


Legado de su esencia histórica y cultural es el Palacio del Bailío, lugar de visita obligada para los cordobeses y para todo aquel que viene de fuera a visitar nuestra ciudad, la que cada año acoge a más de un millón de turistas y hace que guarden en su maleta de viaje más preciada las experiencias de haberla disfrutado, sus recuerdos.
En pleno centro histórico de la ciudad califal, protegido por la Cuesta del Bailío, a la que da nombre, y custodiado por el Cristo de los Faroles, el Hotel Hospes Palacio Del Bailío se alza con cinco siglos de vida pasada en sus cimientos, la misma que hace de su presente uno de los lugares más maravillosos de la ciudad cordobesa.
Su construcción se inicia en el siglo XVI y en sus paredes, el hotel Hospes mezcla la herencia de la intensa riqueza de invaluables vestigios romanos con el arte de los siglos XVII, XVIII y XIX. En un entorno que respira de jardines de armónico diseño se abren cuatro patios andaluces que nos envuelven en la esencia de Córdoba, rodeados por salones con encanto donde poder celebrar ocasiones especiales, y 53 habitaciones y suites preparadas para el descanso, y decoradas con elegancia al detalle que fusionan el pasado con el presente.

Ahora el Palacio del Bailío hace una apuesta especial por la gente de nuestra tierra con la que ha compartido su bella tradición. Comienza la primavera y con ella una de las épocas del año más especiales para visitar el Hotel Hospes, abierto, además de al turismo, al público cordobés, quién debido a su cercanía tiene una oportunidad única para acercarse a disfrutarlo. Y para ello, pone a su disposición su hermoso entorno, además de su cocina de autor, de la mano del Chef Javier Moreno, que se inspira en la calidad de los alimentos, razón que considera el “alma” de sus platos, y en las recetas más tradicionales combinadas con el legado gastronómico de las culturas que poblaron la región.
Un almuerzo especial en su restaurante Arbequina, un regalo exquisito de celebración, una comida de ejecutivo o una noche de Bailío, son algunos de los detalles con los que los cordobeses , sin duda, acertaríamos de pleno si lo que pretendemos es causar impresión y vivir una maravillosa experiencia, la mejor de ellas.

Mágico y deseado es, igualmente, su Spa Bodyna, situado en el entorno en el que se alza uno de los patios, rodeado de columnas romanas, donde se hallan las cabinas de masaje y tratamientos y sus baños romanos que, desde el subsuelo, nos adentran en el silencio sonoro del agua que nos envuelve para el descanso y placer.

Un sueño hecho realidad, El Palacio De Bailío, un viaje al pasado a través de nuestro presente, donde la importancia de su bello patrimonio no envejece.
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